¿Por qué una IMU no puede medir ángulos directamente?

Muchos ingenieros esperan que una IMU proporcione resultados de orientación estables y precisos; sin embargo, en sistemas reales, las estimaciones de actitud suelen desviarse, oscilar o comportarse de forma impredecible bajo movimiento dinámico. Esta discrepancia suele deberse a una incomprensión de lo que los sensores inerciales son físicamente capaces de medir. Los acelerómetros detectan la fuerza específica en lugar de la orientación, mientras que los giroscopios emiten la velocidad angular en lugar del ángulo absoluto. Cuando estas señales se tratan como mediciones angulares directas o se fusionan sin las suposiciones adecuadas, los errores de estimación se acumulan rápidamente. El problema fundamental es que la orientación en sí misma no es una magnitud directamente observable. Debe inferirse mediante modelado matemático, integración y fusión de sensores, lo que convierte la estimación de actitud en un problema de diseño del sistema en lugar de la lectura de los sensores.

Una IMU no puede medir ángulos directamente porque sus sensores observan magnitudes de movimiento, no la orientación misma. Los acelerómetros miden la fuerza específica, los giroscopios miden la velocidad angular, y la orientación debe inferirse mediante la integración y la fusión de sensores. La actitud es una variable de estado definida en relación con un sistema de referencia, lo que hace que la estimación, y no la medición directa, sea fundamental para los sistemas de navegación inercial.

Para comprender por qué la actitud debe calcularse en lugar de medirse, es necesario examinar los límites físicos de los sensores inerciales y la naturaleza matemática de la orientación misma. Esto explica por qué la fusión de sensores es inevitable en sistemas prácticos basados ​​en IMU.

Tabla de contenido

Lo que una IMU es físicamente capaz de medir

Una IMU es un conjunto de sensores inerciales estrechamente integrados, dispuestos a lo largo de ejes ortogonales. En su configuración estándar, incluye tres acelerómetros y tres giroscopios, mientras que los sistemas más avanzados incorporan magnetómetros para proporcionar referencia de rumbo. Independientemente de la configuración, cada sensor mide únicamente un efecto físico local que actúa sobre su cuerpo.

Desde una perspectiva de medición, los observables de las IMU se limitan a fuerzas y velocidades de rotación. Ningún sensor dentro de una IMU posee conocimiento intrínseco de la orientación global ni de los sistemas de referencia. Esta restricción no es una limitación de la electrónica moderna ni de la fabricación de MEMS; es fundamental para la física de la detección inercial.

Tipo de sensorCantidad observableNo se puede observar directamente
AcelerómetroFuerza específica (m/s²)Orientación o rotación
GiroscopioVelocidad angular (°/s, rad/s)ángulo absoluto
MagnetómetroVector de campo magnético localRumbo sin perturbaciones

Acelerómetros: La gravedad como referencia de orientación condicional

Se suele asumir que los acelerómetros miden la inclinación directamente, pero esta suposición solo se cumple en condiciones restrictivas. En entornos estáticos o cuasiestáticos, la gravedad domina la salida del acelerómetro, lo que permite inferir el balanceo y el cabeceo a partir de la proyección del vector de gravedad sobre los ejes del sensor.

Una vez introducido el movimiento dinámico, el acelerómetro mide la suma vectorial de la gravedad y la aceleración lineal. En ese punto, la gravedad deja de ser observable de forma única y la orientación derivada de los datos del acelerómetro se vuelve ambigua. Esta limitación explica por qué la estimación de actitud basada únicamente en el acelerómetro falla en vehículos, UAV y plataformas robóticas en movimiento continuo.

Desde un punto de vista de ingeniería, los acelerómetros proporcionan:

  • Referencia absoluta sólo cuando el movimiento es limitado
  • No hay información de orientación fiable bajo una dinámica sostenida

Giroscopios: alta fidelidad dinámica con deriva inevitable

Los giroscopios miden la velocidad angular, lo que los hace indispensables para capturar dinámicas rotacionales rápidas. A diferencia de los acelerómetros, son prácticamente inmunes a la aceleración lineal, lo que permite una propagación de actitud uniforme incluso durante maniobras agresivas.

Sin embargo, la velocidad angular no es sinónimo de orientación. Obtener el ángulo requiere integración temporal, y la integración inevitablemente amplifica los errores de baja frecuencia. Incluso un pequeño sesgo o desviación inducida por la temperatura se acumula con el tiempo, provocando que las estimaciones de orientación difieran de la realidad.

Las características clave de la propagación de actitud basada en giroscopio incluyen:

  • Excelente estabilidad a corto plazo
  • Respuesta dinámica de alto ancho de banda
  • Deriva a largo plazo sin corrección externa

Este comportamiento es inherente a las matemáticas de integración, no una falla en el filtrado o el firmware.

La orientación como variable de estado, no como medida

En un nivel más profundo, la orientación no se puede medir directamente porque no es una magnitud física como la fuerza o la velocidad. La orientación describe la relación geométrica entre sistemas de coordenadas, lo que la convierte en una variable de estado en lugar de un sensor observable.

Los sensores IMU funcionan exclusivamente en la estructura del cuerpo. Sin una referencia externa, como la gravedad, el campo magnético, el GNSS o la visión, no se puede determinar la orientación absoluta. Incluso cuando existen tales referencias, son parciales y dependen del contexto, lo que refuerza la necesidad de la estimación en lugar de la detección directa.

¿Por qué es estructuralmente necesaria la fusión de sensores?

Ningún sensor inercial proporciona información suficiente para estimar la orientación de forma fiable en todas las condiciones. La fusión de sensores existe para compensar las deficiencias fundamentales de observabilidad, en lugar de mejorar marginalmente la precisión.

SensorContribución primariaLimitación fundamental
AcelerómetroReferencia de gravedad absolutaInválido bajo movimiento
GiroscopioPropagación dinámica suaveDeriva en el tiempo
MagnetómetroRestricción de rumboSensible a las interferencias

Los algoritmos de fusión (como los filtros complementarios y los estimadores basados ​​en Kalman) combinan estas entradas para mantener una solución de actitud acotada y observable a lo largo del tiempo.

AHRS y los límites prácticos del rumbo magnético

La incorporación de magnetómetros permite estimar el rumbo con respecto al norte magnético, formando un sistema AHRS. Si bien son eficaces en entornos controlados, las mediciones magnéticas son muy vulnerables a la interferencia de materiales ferromagnéticos, corrientes eléctricas y perturbaciones específicas de la plataforma.

Como resultado, los sistemas de navegación profesionales tratan los datos del magnetómetro como una entrada condicional. En muchas aplicaciones de alta gama, el rumbo se estabiliza mediante GNSS, sistemas de visión o restricciones de movimiento conocidas, en lugar de basarse únicamente en mediciones magnéticas.

Qué representan realmente las salidas de actitud de la IMU

Cuando una IMU genera ángulos de Euler o cuaterniones, estos valores representan la mejor estimación actual generada por un modelo de estimación. No son mediciones directas. Su precisión depende más de la estabilidad del sensor, la calidad de la calibración y el diseño del algoritmo que de las especificaciones de resolución bruta.

Comprender esta distinción es fundamental a la hora de diagnosticar derivas, oscilaciones o inestabilidad a largo plazo en sistemas implementados.

Perspectiva de ingeniería: de la teoría a la selección de sensores

En el diseño práctico de sistemas, las limitaciones descritas anteriormente influyen directamente en la selección de la IMU. Los giroscopios de mayor calidad con mayor estabilidad de polarización reducen la acumulación de deriva, mientras que una calibración y un control térmico precisos mejoran el rendimiento de actitud a largo plazo. Por ello, las aplicaciones industriales, aeroespaciales y de defensa prefieren cada vez más las IMU basadas en MEMS y FOG de grado de navegación a las soluciones de consumo.

En GuideNav, los diseños de IMU e INS se basan en esta comprensión precisa de la observabilidad inercial. En lugar de intentar medir ángulos, los sistemas GuideNav se centran en minimizar la inestabilidad del sesgo, mejorar la robustez térmica y facilitar la fusión de sensores de alta calidad, lo que permite que las estimaciones de actitud se mantengan estables durante largos períodos de operación y en condiciones dinámicas.

Para los ingenieros que trabajan con vehículos aéreos no tripulados (UAV), vehículos autónomos, plataformas de estabilización o sistemas de navegación, la selección de una IMU se trata, en última instancia, de gestionar la incertidumbre, no de eliminarla. Comprender claramente por qué los ángulos no se pueden medir directamente es fundamental para tomar la decisión correcta.

 

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